“Agradecida de acompañar a los demás a través del yoga.”

Mi historia con el Yoga:
Empecé a practicar yoga casi por casualidad. En 2002, una compañera de trabajo me sugirió probarlo para aliviar el estrés del día a día. Yo pensé que no era para mí, pero en aquella primera clase algo se despertó: una sensación de paz, conexión y bienestar que no había sentido antes.
Poco a poco se convirtió en parte de mi rutina. Con el tiempo, no solo me sentía mejor fisicamente; el yoga también empezó a transformar mi manera de vivir y de relacionarme conmigo misma.
Años más tarde, ya en Ibiza, sentí que había llegado el momento de profundizar en esta práctica que tanto me había transformado. Me formé como profesora y comencé a impartir clases. Más adelante acompañé también a mujeres embarazadas y en su postparto, un camino que me enseñó muchísimo y que atesoro con cariño.
He seguido formándome en Hatha Yoga, Yin Yoga, Sivananda Yoga y otras disciplinas. Durante años desarrollé mi proyecto de yoga en Ibiza, creando una comunidad a través de clases, talleres, retiros y experiencias de bienestar.
Uno de los momentos más especiales de mi recorrido fue crear y acompañar mi propio estudio de yoga, un espacio donde compartir la práctica, aprender y crecer junto a muchas personas maravillosas.
Actualmente continúo este camino desde Andorra, compartiendo la práctica en Mimosa Studio y colaborando en proyectos de yoga, movimiento consciente, bienestar y retiros.
Mi relación con el yoga es sencilla y profunda a la vez: es una forma de volver a mí, de escucharme, de cuidar mi energía y de acompañar a los demás en ese mismo proceso.
Es mi práctica, mi aprendizaje y mi vocación.
Formada en Hatha, Sivananda, Yin Yoga y Yoga Prenatal.
Acompaño cada práctica desde la presencia, la sensibilidad y la experiencia.

